Seguramente en este punto tienes muchas preguntas rondando tu cabeza: ¿Le toca a mi empresa? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Cómo?‍ 

Lo primero que debes saber es que en este proceso hay dos jugadores:

Jugador #1: las empresas que realizan pagos o abonos que se derivan de una vinculación laboral directa, o sea, de un contrato laboral con todos los juguetes, ya sea para colaboradores activos o pensionados, que puedan necesitar el documento de soporte de pago de la nómina para deducciones.

Jugador #2: las organizaciones, fundaciones, ONG y similares, incluso, aquellos que no tengan la obligación de expedir factura.

Prácticamente, o por lo menos teniendo en cuenta estos dos puntos, queda demostrado que tarde o temprano todos estaremos montados en el mismo bus, por ende, la necesidad de anticiparnos a la norma es muy obvia. 

Liquidar una Nómina Electrónica sin errores y con cálculos automatizados se vuelve la única parte importante en toda la ecuación.

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